Texto: Natalia Pérez, Sushispot Catering

Se acerca la última noche del año, esa en la que según el país en el que nos encontremos tiene lugar una u otra tradición, pero todas y cada una de ellas se engloban bajo un denominador común, que es la reunión de amigos y familiares para dar la bienvenida al nuevo año.

En lo referido a la gastronomía para la Nochevieja u Omisoka, en Japón, ese lejano y tan peculiar país, es común que la cena se celebre junto a los seres más queridos, capitaneados por el patriarca de la familia, el abuelo. En casa de éste, entre otros, se sirven fideos soba acompañados de salsa yuzu y para los más golosos, un postre compuesto, entre otros, por los típicos mochis.

Las tradiciones de nochevieja en Japón

Después de cenar, varias opciones invaden la cabeza de los nipones. Mientras los más frioleros, deciden quedarse en casa viendo programas de televisión, otros se animan salir a pasar una noche llena de bailes y risas, costumbres que también cumplen muchos en nuestro país. Pero la tradición más oriental requiere desplazarse hacia un templo budista. Justo antes de finalizar el 31 de Diciembre, los templos del país del Sol Naciente repican 107 campanadas, que purifican al hombre de las pasiones mundanas. Una vez ha arrancado el nuevo año, se escucha la siguiente y última campanada, esa que hace que en el nuevo año no nos dejemos llevar por dichos pecados. Por ello, una vez los japoneses han escuchado estos sonidos, masifican los trenes del país para acudir a esos templos a practicar la oración.

Los japoneses son fieles a sus costumbres, estrictamente arraigadas, pero también se dice que las tradiciones cambian a lo largo del tiempo, por eso, si en España son doce uvas, en Italia doce lentejas, ¿Quién nos dice que dentro de un tiempo no veamos a los japoneses tomándose doce sushis? ¿Serían capaces de no atragantarse?

Las tradiciones de nochevieja

Fuente: Pixabay